jueves, 4 de septiembre de 2008

No hay dificultad

No hay dificultad
que no pueda ser conquistada
con suficiente amor...

No hay mal que no se pueda curar
con suficiente amor.

Ninguna puerta que no se pueda abrir
con suficiente amor.

Ningún golfo que no pueda ser atravesado
con suficiente amor.

No hay muro que suficiente amor no pueda derribar.

Ni pecado que suficiente amor no pueda redimir.

No hay diferencia en cuan profundamente asentada
pueda estar la dificultad,
qué tan desesperada sea la perspectiva
o cuan embrollada parezca estar la confusión.

Tampoco importa cuan grande sea el error.

Una suficiente realización de amor lo disolverá todo.

Y si pudieras amar lo suficiente
serías la persona más feliz y poderosa del mundo.

Emmet Fox

Leccion Aprendida

Una tarde cuando las estrellas no habían salido y el olor a luna llenaba el aroma del jardín, sentí que una corriente fresca y aromática se apoderaba de mi.

Asombrado miré a todas partes y no pude ver a nadie.

El aliento del anochecer seguía resoplando en mis cabellos mientras flotaban en la brisa de aquel día otoñal.

No sabía que era lo que ello significaba hasta que sentí que una voz dentro de mí me pedía cuentas de mis acciones y de todos mis actos de los pasados años del sin fe vacilante.

Contesté sin aliento y con el corazón palpitando dentro de mi pecho sin poder entender que era ese reclamo que me hacía la noche. ¿Qué puedo hacer?

Un pájaro voló junto a un árbol cercano y posándose sobre una de las ramas se dispuso a dejarse caer violentamente sobre una pequeña lombriz que viajaba en busca de su cría.

Sin que aquella pudiera percatarse, el ave agarró con el pico la lombriz y la llevó gozosa hacia un nido que sobre el árbol tenía.

Allí, un pequeño polluelo piaba complacido y ávido mientras se engullía la lombriz con un regocijo indescriptible.

El dolor de unos es el gozo de otros susurró la voz en la brisa.

Luego observé como el ave tomaba a su cría y la levantaba del nido para dejarlo caer en el vacío.

El polluelo, aterrado, aleteó un poco con desespero y cayó en tierra asustado y convulso.

Un gato pasajero corrió hacia el polluelo para capturarlo, en tanto que el ave madre volaba amenazadoramente hacia el gato para espantarlo.

El polluelo tuvo tiempo de alzar el vuelo y comenzando a volar, se remontó a las alturas.

Había aprendido la lección de la vida.

Ese fue el lenguaje de la voz que me hablaba en la conciencia. Comprendí que la vida era una huella para que otro la siga y todo lo que había hecho en mi vida estaba impregnado de la misma historia.

La vida, ave ocasional, buscaba lombrices para mis ansiedades, hasta que en esta noche arrancado de mi nido de quejas y pesadumbres, fui tomado y lanzado al vacío de mis meditaciones donde comprendí que tenía que volar para poder sobrevivir.

Levanté la vista hacia el cielo, las estrellas titilaban gozosas por aquella noche de descubrimientos y embriagado del aroma de la brisa pude ver el lucero vespertino cuando se asomaba en lontananza para dejarme su mensaje de luz y de esperanza.

martes, 10 de junio de 2008

AL EX ALUMNO

Piensa libremente. Practica la paciencia. Sonríe con frecuencia.

Saborea los momentos especiales. Vive el mensaje de Dios.

Haz amigos nuevos. Redescubre los de antes.

Di a tus seres amados que los amas. Siente profundamente.

Olvida los problemas. Perdona a un enemigo. Ten esperanzas.

Crece. Sé loco. Cuenta tus bendiciones. Observa los milagros. Obralos.

Descarta las preocupaciones. Da . Cede. Ten esa confianza que permite recibir.

Corta algunas flores. Compártelas. Cumple una promesa.

Busca arcos iris. Contempla las estrellas. Percibe la belleza por doquier.

Trabaja mucho. Se Prudente. Trata de comprender. Reserva tiempo para la gente.

Reserva tiempo para tí mismo. Ríe con ganas. Esparce la alegría.

Acepta un riesgo. Ofrécete. Abrete a alguien. Prueba algo nuevo.

Aminora la marcha. Sé blando, a veces. Cree en tí mismo. Confía en otros.

Mira un amanecer. Escucha la lluvia. Rememora. Llora cuando te sea preciso.

Cree en la vida. Ten fe. Disfruta de lo maravilloso. Reconforta a un amigo.

Alberga ideas buenas. Comete algunos errores. Aprende de ellos.

CELEBRA LA VIDA